Y ahora te das cuenta de lo mucho que extrañas las veces que realmente estaba en silencio. Cuándo podías pensar sin ruido alguno. Con serenidad y felicidad. A pesar de estar solo podías sentirte completo. Disfrutando de ti y del lugar.
Ahora busco ocupar mi tiempo lo mejor posible. Entre la rutina del sueño, cocinar, trabajar, se me va lentamente pero con seguridad siempre se me va. Buscar enseñar y aprender es parte de la rutina. Puede que no en mi especialidad, o en lo que mas me divierta, pero que con certeza me ayuda a crecer.
Momento que en ocasiones se convertían en días. Donde podía ser nada, pero era todo lo que quería. Donde era mudo y sordo, pero que no deje de sentir, de oler y cuando como nunca podía ver.

Deja un comentario